¡Hola a todos los futuros juristas y abogados en busca de ese puesto soñado! Sé perfectamente la presión que se siente al intentar destacar en un mundo tan competitivo como el nuestro.
Recuerdo cuando yo mismo estaba en esa búsqueda incansable, enviando currículums sin parar y preguntándome qué hacía falta para que mi perfil realmente brillara.
Y es que no es solo cuestión de tener una excelente formación académica, que por supuesto es fundamental; hoy en día, las firmas y los despachos buscan algo más: un toque personal, habilidades blandas que te distingan y, sobre todo, una clara adaptación a las nuevas herramientas de ‘legaltech’ y las demandas cambiantes del sector.
He notado cómo las tendencias de reclutamiento han evolucionado, dando una importancia vital a cómo presentas tu experiencia de manera estratégica y a los logros cuantificables, no solo a las responsabilidades.
Tu currículum no es un simple documento; es tu primera, y a veces única, oportunidad de causar una impresión inolvidable y de demostrar que eres el profesional que necesitan.
He visto a muchos talentos pasar desapercibidos por errores sencillos, y mi experiencia me dice que con los consejos adecuados, tú puedes ser la excepción.
Aquí te voy a compartir esos trucos que marcan la diferencia. Abramos juntos las puertas de tu futuro profesional.
¡Hola a todos los futuros juristas y abogados en busca de ese puesto soñado! Sé perfectamente la presión que se siente al intentar destacar en un mundo tan competitivo como el nuestro.
Recuerdo cuando yo mismo estaba en esa búsqueda incansable, enviando currículums sin parar y preguntándome qué hacía falta para que mi perfil realmente brillara.
Y es que no es solo cuestión de tener una excelente formación académica, que por supuesto es fundamental; hoy en día, las firmas y los despachos buscan algo más: un toque personal, habilidades blandas que te distingan y, sobre todo, una clara adaptación a las nuevas herramientas de ‘legaltech’ y las demandas cambiantes del sector.
He notado cómo las tendencias de reclutamiento han evolucionado, dando una importancia vital a cómo presentas tu experiencia de manera estratégica y a los logros cuantificables, no solo a las responsabilidades.
Tu currículum no es un simple documento; es tu primera, y a veces única, oportunidad de causar una impresión inolvidable y de demostrar que eres el profesional que necesitan.
He visto a muchos talentos pasar desapercibidos por errores sencillos, y mi experiencia me dice que con los consejos adecuados, tú puedes ser la excepción.
Aquí te voy a compartir esos trucos que marcan la diferencia. Abramos juntos las puertas de tu futuro profesional.
Tu CV es más que un documento: ¡Es tu historia!

Destaca tu diferenciador único
Amigos y colegas, ¿cuántas veces hemos escuchado que el currículum es nuestra carta de presentación? ¡Demasiadas! Pero, ¿realmente lo estamos viendo así? No es solo una lista de tus estudios y experiencias; es la narrativa de quién eres como profesional. Cuando yo estaba empezando, caía en el error de copiar plantillas genéricas, pensando que así cumplía el expediente. ¡Gran error! Recuerdo claramente un proceso de selección donde, a pesar de tener un buen expediente, sentí que mi CV se perdía entre decenas de otros. Fue entonces cuando entendí que tenía que mostrar algo más, algo que me hiciera único. ¿Cuál es tu especialidad? ¿Hay algún tipo de caso que te apasione o una rama del derecho en la que realmente brilles? No te guardes esa información. Es crucial que desde el primer vistazo, el reclutador entienda qué te diferencia del resto. Piensa en ello como si estuvieras contándole tu historia legal más emocionante a un amigo, pero con profesionalismo. Mis primeros años, esta idea no la tenía clara y perdí oportunidades por ello. Ahora, lo he comprobado, un toque personal, bien estructurado, puede abrirte muchas puertas. Es tu momento de ser el protagonista de tu propia historia profesional.
Más allá de las responsabilidades: Impacto y resultados
Una cosa que siempre les digo a mis pupilos y a la gente que me pide consejo es esta: no solo describas lo que hiciste, describe lo que lograste. No es lo mismo decir “Gestioné casos de derecho mercantil” que “Gestioné con éxito 30 casos de fusiones y adquisiciones en el último año, contribuyendo a un aumento del 15% en la cartera de clientes de la firma”. ¿Se nota la diferencia, verdad? La clave está en cuantificar. Usa números, porcentajes, plazos. ¿Ahorraste tiempo o dinero? ¿Mejoraste un proceso? ¿Resolviste un problema complejo? Estas son las joyas que los despachos y las empresas están buscando. Mis propias experiencias me han enseñado que los reclutadores no solo quieren saber si puedes hacer el trabajo, sino si puedes hacer una diferencia tangible. Cuando empecé a aplicar esta técnica en mi propio CV, las respuestas que obtenía cambiaron radicalmente. De repente, las entrevistas eran más fluidas, más enfocadas en mi capacidad real para aportar valor, y menos en meras formalidades. ¡Es como pasar de un currículum “pasivo” a uno “activo” y lleno de energía! Atrévete a demostrar el valor que realmente aportas.
El poder de las ‘soft skills’: Lo que las máquinas aún no dominan
Comunicación efectiva: Tu voz, tu argumento
En nuestro sector, a menudo nos centramos en la pura técnica legal, en conocer al dedillo la ley, los códigos, las sentencias. Y sí, es vital. Pero, ¿de qué sirve todo ese conocimiento si no puedes comunicarlo de forma clara y persuasiva? He notado, y créanme que lo he vivido en carne propia, que la capacidad de escuchar activamente, de negociar con empatía y de presentar tus ideas de forma concisa y convincente es lo que realmente marca la diferencia en un juicio, en una reunión con un cliente o, por supuesto, en una entrevista de trabajo. Mis primeras experiencias me enseñaron que la retórica seca y distante no conecta; lo que conecta es la habilidad de simplificar lo complejo, de generar confianza. No olvides que, al final, el derecho se trata de personas. Demostrar que puedes entender y responder a las necesidades humanas es un valor incalculable. Es una de esas habilidades que los algoritmos aún no pueden replicar, y por eso se ha vuelto tan codiciada.
Resolución de problemas y pensamiento crítico: Más allá del manual
El día a día de un abogado está lleno de situaciones imprevistas, de clientes con problemas únicos y de desafíos que no están escritos en ningún manual. Si hay algo que los despachos de hoy valoran por encima de casi todo, es la capacidad de pensar fuera de la caja, de analizar una situación desde múltiples ángulos y de proponer soluciones creativas y eficaces. ¿Has tenido que enfrentarte a un caso particularmente complejo y encontraste una solución ingeniosa? ¡Cuéntalo! No te guardes esas anécdotas. Mis momentos de mayor crecimiento profesional han sido precisamente cuando he tenido que desaprender lo aprendido y buscar caminos alternativos. La rigidez mental es un enemigo en nuestra profesión. Demuestra que eres un “solucionador” nato, que no te amedrentan los obstáculos y que puedes aportar esa chispa de innovación incluso en los problemas más tradicionales. Esto es lo que realmente hace que un currículum salte a la vista.
Navegando el universo LegalTech: Tu pasaporte al futuro
Tecnología legal: De la teoría a la práctica
El sector legal, queramos o no, está inmerso en una transformación digital profunda. Hablar de inteligencia artificial, blockchain o gestión documental avanzada ya no es ciencia ficción, ¡es nuestra realidad! Cuando yo empecé, lo máximo que usábamos era el correo electrónico y alguna base de datos jurídica. Hoy, la cosa ha cambiado radicalmente. Los despachos buscan profesionales que no solo no teman a la tecnología, sino que la abracen y sepan cómo utilizarla para optimizar procesos, mejorar la investigación o incluso predecir resultados. ¿Has utilizado herramientas de e-discovery? ¿Conoces algún software de gestión de casos? ¿Has participado en proyectos de automatización legal? Si tu respuesta es sí, ¡destácalo! Y si es no, es el momento de empezar a formarte. He visto a muchos colegas brillantes quedarse atrás simplemente por su resistencia al cambio tecnológico. No cometas ese error. Es una señal clara de que estás al día y eres proactivo, cualidades que valen oro.
Seguridad de la información y ética digital
Con la creciente digitalización, viene una responsabilidad aún mayor: la seguridad de la información y la ética digital. En nuestra profesión, la confidencialidad de los datos del cliente es sagrada, un pilar fundamental de nuestra confianza. Los despachos están cada vez más preocupados por la ciberseguridad y buscan profesionales que sean conscientes de estos riesgos y sepan cómo manejarlos. Demostrar que tienes conocimientos sobre protección de datos (como el RGPD europeo si aplicas en España o la ley de protección de datos de tu país), ciberseguridad básica o incluso que has tomado cursos sobre ética en la IA, te pondrá muy por delante de la competencia. No es solo un conocimiento técnico; es una muestra de tu responsabilidad y tu compromiso con los más altos estándares profesionales en la era digital. Es algo que, personalmente, valoro muchísimo cuando colaboro con otros profesionales.
La carta de presentación: Más allá del formalismo
Personalización extrema: Hablando a la persona adecuada
¡Ah, la carta de presentación! Tantas veces relegada a un segundo plano, o peor, usada como un mero trámite. Pero, ¡cuidado! Es tu oportunidad de brillar de una manera que el currículum por sí solo no puede. ¿Mi truco? No escribas una carta genérica. Nunca. Investiga a la firma, al despacho, incluso al abogado que probablemente leerá tu postulación. ¿Qué tipo de casos llevan? ¿Tienen alguna filosofía particular? ¿Quiénes son sus principales clientes? Una vez que tengas esa información, tu carta debe reflejar que entiendes su mundo y que tú eres la pieza que les falta. Recuerdo una vez que adapté mi carta mencionando un artículo reciente que había publicado la firma y cómo mis habilidades se alinearían perfectamente con esa línea de pensamiento. ¡La respuesta fue inmediata! Sentir que te están hablando directamente, no a una masa de candidatos, es poderosísimo.
Narrativa de tu pasión: Conecta emocionalmente
Más allá de los hechos fríos de tu currículum, la carta de presentación es el lugar perfecto para inyectar tu pasión por el derecho. ¿Qué te llevó a elegir esta profesión? ¿Hay algún tipo de justicia que te mueva especialmente? ¿Algún caso que te haya marcado? Comparte una pequeña anécdota, un punto de vista que revele tu motivación y tu personalidad. Por ejemplo, “Desde que vi el impacto de X situación en mi comunidad, supe que quería dedicarme a Y para hacer Z”. No se trata de ser excesivamente informal, sino de ser genuino. Las emociones, cuando son bien canalizadas, crean conexiones. He visto a candidatos con perfiles excelentes ser descartados por cartas sosas, y a otros con menos experiencia pero una pasión desbordante, conseguir la entrevista. La autenticidad es un imán, y en un sector tan formal como el nuestro, un toque de humanidad es un soplo de aire fresco.
Tu marca personal digital: Construyendo tu huella

LinkedIn y presencia online: Tu escaparate profesional
En la era digital, no tener una presencia online profesional es como no existir para muchos reclutadores. LinkedIn no es solo una red social; es tu currículum vivo, tu portafolio, tu red de contactos y tu escaparate profesional todo en uno. Asegúrate de que tu perfil esté completo, actualizado y optimizado con palabras clave relevantes para el sector legal. Incluye tus logros, tus publicaciones, tus recomendaciones. ¿Has participado en seminarios web? ¿Has dado charlas? ¿Tienes algún artículo publicado en un blog jurídico? ¡Compártelo! Recuerdo cuando, al principio, no le daba importancia a LinkedIn y perdía muchísimas oportunidades. Luego, al invertir tiempo en construir un perfil robusto, las ofertas de colaboración y los contactos interesantes empezaron a llover. No subestimes el poder de una buena red. Además, ten cuidado con lo que publicas en otras plataformas; tu imagen digital es un todo.
Publicaciones y colaboraciones: Demostrando tu autoridad
Una de las mejores maneras de establecerte como una autoridad en tu campo es a través de publicaciones y colaboraciones. No me refiero solo a escribir un libro (que también es fantástico si puedes), sino a artículos en revistas especializadas, posts en blogs jurídicos, participación en podcasts o incluso comentarios en debates online con fundamento. Cuando yo empecé a colaborar con algunas revistas del sector, no solo mejoré mi visibilidad, sino que también solidifiqué mi conocimiento en áreas específicas. Un reclutador que ve que eres proactivo, que te interesas por compartir conocimiento y que tienes una voz en la comunidad, automáticamente te verá con otros ojos. Es una forma tangible de demostrar tu experiencia, tu compromiso y tu pasión por el derecho. Es, a fin de cuentas, construir tu propia credibilidad poco a poco.
Preparación y seguimiento: La estrategia final
La entrevista: Tu momento de brillar de verdad
Después de todo el esfuerzo en tu currículum y carta, llega el gran día: la entrevista. Y aquí, amigos, es donde todo el trabajo duro se pone a prueba. Mi consejo, basado en años de experiencia y en muchas entrevistas (tanto dándolas como recibiéndolas), es la preparación exhaustiva. Investiga a fondo la firma, los casos recientes que hayan llevado, la trayectoria de los entrevistadores. Prepara preguntas inteligentes para hacer tú también, porque la entrevista es una conversación bidireccional. Pero, y esto es clave, no te limites a memorizar respuestas. Sé tú mismo. Deja que tu personalidad brille. Si eres divertido, sé divertido; si eres serio, sé serio. La autenticidad es un factor decisivo. He visto a candidatos brillantes fallar por parecer robots recitando un guion, y a otros con menos experiencia pero una personalidad arrolladora, encajar a la perfección. Recuerda que no solo buscan un abogado, buscan un futuro colega.
El seguimiento inteligente: Persistencia con elegancia
Muchos candidatos creen que una vez terminada la entrevista, su trabajo ha concluido. ¡Nada más lejos de la realidad! El seguimiento es crucial y puede ser el factor diferenciador. No me refiero a ser insistente o a enviar correos cada día, sino a un mensaje de agradecimiento bien redactado y personalizado, enviado en las 24 horas siguientes a la entrevista. Agradece el tiempo, reitera tu interés y, si es posible, haz una pequeña referencia a algo específico que se haya comentado en la entrevista. Esto demuestra atención al detalle, buenas maneras y, sobre todo, un genuino interés por el puesto. Personalmente, cuando he estado en el lado del reclutador, un buen email de seguimiento siempre me ha dejado una impresión muy positiva. Es un pequeño gesto que dice mucho de tu profesionalidad y tu compromiso, y puede ser el empujón final que necesitas.
Errores comunes: Lo que debes evitar a toda costa
Demasiada información o información irrelevante
Uno de los errores más comunes que veo en los currículums es la tendencia a incluir absolutamente todo, desde tu primer trabajo de verano hasta cada curso de formación que hayas hecho. ¡No es necesario! Un reclutador pasa segundos, no minutos, revisando tu CV. Cada palabra y cada sección deben contar. Mi recomendación es centrarse en la experiencia y habilidades más relevantes para el puesto al que aplicas. Si el puesto es de derecho mercantil, tus prácticas en derecho penal pueden ser menos relevantes (a menos que demuestren una habilidad transferible específica). Elimina la paja. Tu currículum debe ser un resumen conciso y potente de lo mejor de ti, no una biografía completa. Un CV sobrecargado no solo es difícil de leer, sino que también diluye la información importante. Menos es más, sobre todo en este ámbito.
Faltas de ortografía y gramática: ¡Un “no” rotundo!
Parece obvio, ¿verdad? Y, sin embargo, me asombra la cantidad de currículums y cartas de presentación que recibo con errores ortográficos o gramaticales. En una profesión donde la precisión del lenguaje es fundamental, una sola falta de ortografía puede ser un motivo instantáneo de descarte. Demuestra falta de atención al detalle, descuido y, francamente, poco respeto por el proceso de selección. Mi consejo: lee y relee tu CV y tu carta, y luego pídele a otra persona que los revise. Una segunda opinión siempre es valiosa. Yo mismo, incluso con años de experiencia, siempre pido a un colega que le dé un último vistazo a cualquier documento importante que vaya a enviar. No dejes que un pequeño desliz arruine una gran oportunidad. La impecabilidad lingüística es tu tarjeta de presentación más básica y vital.
| Factor Clave | Descripción y Relevancia | Impacto en tu Candidatura |
|---|---|---|
| Logros Cuantificables | Expresar tus éxitos con números y datos concretos. | Demuestra impacto real y valor añadido. Te hace memorable. |
| Habilidades Blandas | Comunicación, empatía, resolución de conflictos, adaptabilidad. | Indica cómo te relacionas con clientes y colegas; crucial para el trabajo en equipo y liderazgo. |
| Conocimiento LegalTech | Familiaridad con software jurídico, IA, gestión documental. | Muestra tu preparación para el futuro del sector y tu eficiencia. |
| Marca Personal Online | Perfil de LinkedIn optimizado, publicaciones, actividad profesional. | Genera visibilidad, credibilidad y demuestra tu interés activo en el sector. |
| Personalización | Adaptar CV y carta a cada puesto y firma específicos. | Demuestra un interés genuino y una comprensión profunda de la oportunidad. |
글을 마치며
¡Y así llegamos al final de este recorrido, compañeros! Sé que puede parecer mucha información, pero cada uno de estos consejos los he comprobado en mi propio camino y en el de muchos a quienes he guiado. El mundo legal está en constante movimiento y, sinceramente, es emocionante ser parte de esta transformación. No dejen que la competencia los intimide; utilicen esta guía como su hoja de ruta personal. Recuerden que su historia, sus habilidades y su adaptabilidad son sus mayores activos. ¡Espero de corazón que estos consejos los impulsen hacia ese futuro profesional brillante que tanto anhelan!
알아두면 쓸모 있는 정보
1. Revisa y actualiza constantemente tu perfil de LinkedIn. Es tu tarjeta de presentación digital y muchos reclutadores lo usan como primera criba. Asegúrate de que refleje tus logros más recientes y tus habilidades clave.
2. No subestimes el poder de las “soft skills”. En 2025 y más allá, habilidades como la comunicación efectiva, el pensamiento crítico, la empatía y el trabajo en equipo son tan valoradas como el conocimiento técnico. Practícalas, demuéstralas.
3. Involúcrate con LegalTech. Familiarizarte con herramientas de automatización, gestión documental o inteligencia artificial te dará una ventaja competitiva enorme. El sector legal está digitalizándose a pasos agigantados.
4. Personaliza siempre tu currículum y carta de presentación. Olvídate de los formatos genéricos. Investiga la firma o empresa a la que aplicas y adapta tu mensaje para mostrar un interés genuino y cómo puedes aportar valor específicamente a ellos.
5. Cuantifica tus logros siempre que puedas. En lugar de solo describir tareas, muestra el impacto de tu trabajo con números y datos. Esto hace que tu experiencia sea tangible y mucho más impresionante para los reclutadores.
Importancia de las Habilidades Blandas
En el panorama legal actual, las habilidades blandas han trascendido su papel complementario para convertirse en un pilar fundamental de la excelencia profesional. Los conocimientos técnicos, las “hard skills”, son la base, sí, pero lo que realmente te eleva por encima de la media es tu capacidad de comunicación efectiva, tu empatía, tu pensamiento crítico para resolver problemas complejos y tu habilidad para colaborar en equipo. Recuerdo que al principio de mi carrera, la importancia de estas habilidades se mencionaba, pero no se priorizaba como ahora. Los despachos y las empresas buscan profesionales completos, que no solo conozcan la ley, sino que también sepan aplicarla con sensibilidad, negociar con astucia, y liderar con inspiración. La tecnología puede automatizar muchas tareas, pero no puede reemplazar la intuición humana, la conexión personal con un cliente o la creatividad para encontrar soluciones jurídicas innovadoras. Desarrollar estas habilidades es una inversión directa en tu futuro, una forma de asegurar que, sin importar los avances tecnológicos, tu valor como profesional seguirá siendo irremplazable y humano.
Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖
P: ero el panorama ha cambiado, ¿verdad? Ahora, para que tu currículum no termine en la pila de “quizás”, necesitas ir mucho más allá de la lista de tareas. Mi consejo, después de ver miles de perfiles y hablar con tantos reclutadores, es que te centres en logros cuantificables y en el impacto real que has tenido. No es suficiente decir “gestioné casos”; es mucho más potente “gestioné más de 50 expedientes de divorcio, logrando una tasa de éxito del 85% en negociaciones extrajudiciales, lo que redujo los tiempos de resolución en un 20%”. ¿Ves la diferencia? Los números hablan, y los despachos quieren ver qué valor real puedes aportar desde el día uno.
Además, destaca cualquier especialización o nicho en el que tengas experiencia. ¿Derecho digital? ¿Propiedad intelectual con enfoque en inteligencia artificial o blockchain? Eso es oro puro hoy en día, marca la diferencia y demuestra que estás al tanto de las tendencias del mercado. Y por supuesto, empieza con un resumen profesional potente, una especie de elevator pitch de ti mismo, que capture la atención en los primeros segundos. Debe mostrar tu propuesta de valor única y lo que puedes aportar a la firma. He comprobado que los currículums que aplican estos principios son los que, sin duda, pasan al siguiente filtro. ¡Es tu oportunidad de mostrar no solo lo que hiciste, sino lo que lograste!Q2: Más allá de la formación académica, ¿cómo puedo demostrar mis habilidades blandas y mi adaptación a las nuevas herramientas de ‘legaltech’ de forma efectiva en mi candidatura?
A2: Esta es la clave, chicos y chicas, ¡la verdadera ventaja competitiva hoy en día! La formación académica es la base, sí, pero las habilidades blandas y la legaltech son el diferenciador definitivo. Yo misma he notado cómo las entrevistas ahora giran mucho más en torno a “¿cómo manejas la presión?” o “¿qué herramientas usas para optimizar tu trabajo?”. Las firmas buscan personas, no solo cerebritos.
Para las habilidades blandas, no te limites a listarlas (“soy comunicativo, proactivo…”). Eso no le dice nada a nadie. En su lugar, ilustra con ejemplos concretos de tu experiencia. Si eres un gran negociador, describe una situación donde tu habilidad para negociar resolvió un conflicto o salvó un trato importante. Si eres líder, cuenta un proyecto en el que dirigiste un equipo y los resultados obtenidos gracias a tu liderazgo. Puedes incorporarlo sutilmente en tus descripciones de experiencia o, si hay espacio y es relevante, en una sección de “Habilidades Clave” con mini-ejemplos que demuestren su aplicación.
En cuanto a la legaltech, ¡no seas tímido! Menciona cada software o plataforma que domines. ¿Usas gestores documentales específicos del sector legal? ¿Herramientas de e-discovery? ¿Plataformas de automatización de contratos o investigación jurídica asistida por IA? Si tienes certificaciones en alguna de estas, inclúyelas. Si has participado en proyectos que involucran estas tecnologías, descríbelos detalladamente. Incluso un curso online o un webinar relevante puede sumar puntos.
R: ecuerdo cuando empecé a aprender sobre gestión de proyectos y automatización; al principio, dudaba si ponerlo, ¡pero fue lo que me abrió puertas a oportunidades que antes ni imaginaba!
Demuestra que no solo eres un jurista excelente, sino también un profesional adaptado al futuro del derecho. Q3: ¿Cuáles son los errores más comunes que los profesionales cometen al crear su currículum y cómo puedo evitarlos para causar una impresión inolvidable?
A3: ¡Ay, cuántas veces he visto currículums que, con un pequeño ajuste, habrían brillado mucho más! Es una pena ver talento pasar desapercibido por errores fáciles de corregir.
El primer y más grande error que noto es la falta de personalización. Enviar el mismo currículum genérico a todas las ofertas es como ir a una cita importante con ropa prestada que no te queda bien.
Investiga la firma, la posición y adapta tu CV para que resuene con sus necesidades específicas. ¿Buscan un perfil más litigante? Resalta tu experiencia en juicios y resolución de conflictos.
¿Buscan alguien con visión internacional? Enfatiza tus conocimientos de derecho comparado, idiomas y experiencia en proyectos transfronterizos. Otro error fatal es no cuantificar los logros.
Como mencioné antes, la gente quiere ver resultados, no solo tareas. “Asesoré clientes” es débil; “Asesoré a más de 100 clientes en temas de derecho fiscal, recuperando un promedio de 15.000€ por caso gracias a estrategias optimizadas” es ¡impactante!
Ponle números y contexto a tu impacto. También, la extensión excesiva es un enemigo. Si tu currículum parece una tesis doctoral, los reclutadores lo dejarán de lado.
Intenta ser conciso y relevante, idealmente no más de dos páginas para la mayoría de los perfiles. Cada palabra cuenta, ¡haz que sea valiosa! Y por favor, por favor, revisa la ortografía y la gramática mil veces.
Un error gramatical en un currículum de un abogado es como una mancha de tinta en un traje impecable: imperdonable. He visto cómo currículums prometedores son descartados por una simple falta.
Mi truco personal era pedirle a un amigo o colega que lo revisara con ojos frescos, ¡dos ojos siempre ven más que uno! Evitando estos tropiezos, tu currículum no solo será recordado, sino que te abrirá las puertas que buscas.






